Saltar al contenido

Aprende a decir no, antes de explotar

aprende a decir no

En ocasiones piensas ¿por qué no soy capaz de decir no y sueles acabar haciendo cosas que no quieres?. Aprende a decir no y dejarás de sentirte así.

Por ejemplo, con tu pareja cuando te dice he hablado con mis padres y el finde vamos a comer con ellos, sin consultarte. 

En el trabajo estás realizando tareas que no te corresponden pero por quedar bien y ser aceptado/a lo que era una excepción se convierte en una regla. Ahora no sabes como salir de esa situación, te da miedo la reacción de la otra persona.

Con tus padres cada vez que hablas,  te piden cosas que no quieres hacer pero por sentirte en deuda con ellos, ¡no olvides que ellos te dieron la vida!(dice la vocecita de tu cabeza), les dices que si a todo.

Todos hemos pasado por alguna situación similar en algún momento de nuestra vida o ámbito. Pero, ¿realmente merece la pena no ser quien realmente somos por miedo a no ser aceptados?, ¿es mejor no ser tú mismo/a y seguir la corriente dejando que otras personas decidan por ti?.

Evitar el conflicto simplemente lo retrasa o va generando resignación convirtiéndonos en una bomba a punto de estallar. A veces, por lo más mínimo, rompemos debido a la acumulación de estrés provocado por la incapacidad de decir que no. 

La solución para aprender a decir no, es valorarse y entender que si queremos ser aceptados debe ser por como somos, no por como fingimos ser. 

Cuando somos firmes en nuestras decisiones, estamos en desacuerdo y lo expresamos, estamos mostrando al mundo que nos respetamos, que expresar lo que queremos y deseamos, nuestra opinión o idea sobre algo, es una forma de enriquecernos.

Si todos pensáramos igual, que aburrido sería el mundo. El miedo a expresar lo que realmente pensamos va en contra de todos, incluso, de la persona que tienes enfrente. Quizás lo que le hagas saber le pueda hacer ver las cosas de otra manera y entenderte.

Si no comunicamos lo que necesitamos, el resto de personas no puede adivinarlo. Si tu no miras por ti ¿quién lo va a hacer?.

El ejercicio de autoindagación, ver donde y como estamos realizando estas conductas requiere entrenamiento. Mejorar la asertividad y empatía, no consiste en soltar lo que venga a la cabeza sin más, se trata de que aportemos y que entendamos que nuestra opinión tiene un impacto en la otra persona. ¡Deja de menospreciarte!.

Aprende a decir no a las cosas que no quieres en tu vida, te hará libre y ganarás salud. El tiempo que dediques a hacer las cosas que no quieres se lo estás quitando a las cosas que si quieres.