Saltar al contenido

Los pensamientos, ¿positivos o negativos?

pensamientos positivos o negativos

Si prestamos atención a nuestros pensamientos podemos observar con mucho detenimiento y práctica que nosotros le damos la connotación a los hechos, situaciones o cosas que pasan en nuestro entorno. Le asignamos una positividad o negatividad en función de lo que nosotros creemos en ese instante que es bueno, malo, mejor o peor.

¿Cómo es posible que sea yo quien etiquete los pensamientos como positivos o negativos?

Hay un ejercicio que me ayuda a entender esto. Consiste en cerrar los ojos e intentar pensar en un objeto y color aleatorios. Cuando consigo imaginar el objeto y ponerle el color enfocándome en mantenerlo en mi imaginación, durante el mayor periodo de tiempo posible, empiezan a aparecer un montón de recuerdos asociados. Se crean escenas en mi mente con retales de recuerdos, en esta ocasión, empezaron a mostrarse recuerdos de mi niñez, en un patio de vecinos jugando con mis amigos. La pelota no recuerdo de que color sería realmente. Pero incluso ahora que estoy escribiendo esto me viene a la cabeza el olor a plástico de esa pelota, u otra pelota que mi mente en este momento asocia.

Seguramente la pelota ni fuera roja ni oliera como ahora me estoy imaginando. Pero lo que quiero mostrar es que un estímulo desencadena una serie de pensamientos. Que a su vez coge como base experiencias acumuladas y las utiliza para crear estructuras más complejas.

Y también, me cuestiono si habría sido posible pensar en otro objeto y color. O si por lo contrario mis experiencias acumuladas me hacen crear esa escena, sin que yo pueda interferir en su creación.

Otra forma en la que he probado este ejercicio, ha sido pidiéndole a otra persona que me dijera un objeto y color. Así de algún modo, no condicionar mi elección inicial. Pero, si lo piensas realmente, solo cambia el estímulo de entrada, mi base de conocimiento y de recuerdos está ahí. Puedo observar como se desencadena una secuencia de imágenes en relación a estos objetos como si fuera tirando de un hilo.

Entonces no puedo controlar los pensamientos que se generan en mi mente, ya que estos son aleatorios, esporádicos y dependen de las situaciones previas y estímulos que recibas ahora.

¿Qué es lo que podemos hacer?

Podemos elegir como nos afectan esos pensamientos. No te ha pasado que algo que creías que era inconcebible para ti, ahora lo ves con otros ojos y parece ser más aceptable. Y la inversa también, cosas que permitías en tu vida ahora no las compartes y quieres alejarlas de ti.

Es por esto, por lo que la valoración de nuestros pensamientos de manera inconsciente provoca que se vayan almacenando de alguna manera en nuestra mente. Generando a su vez, más y más pensamientos de esa índole. Aumentar el nivel de conciencia nos ayuda a poder ver ese pensamiento con otra perspectiva. Para así, poder hacer incluso que ese pensamiento que nos atormenta o perturba se convierta en una enseñanza y podamos entenderlo de otra forma.

Cuando, entendemos que un pensamiento puede ser positivo o negativo en función de nuestra programación mental, empezamos a valorar tener la capacidad de detectarlos. Y poco a poco, ir trabajando nuestra mente. Imagina el típico portero de discoteca que deja pasar a quien el ve conveniente en función de su aspecto. Esa actitud es la que podemos tener con nuestros pensamientos. Solo dejar pasar aquellos pensamientos que nos empoderan, nos crean autoestima, amor hacia los demás, respeto, disciplina, voluntad o mansedumbre.

portero de discoteca

Entrenar la mente a detectar esos pensamientos que nos atrapan en la negatividad, nos llevan a imaginar situaciones o a entender cosas de manera totalmente errónea, es un proceso que lleva su tiempo. Suele verse potenciado este cambio, en personas que pasan por situaciones de un gran sufrimiento. Llegan a tal punto que dicen: «estoy cansada o harto de sufrir». Y empiezan a plantearse las preguntas adecuadas. ¿Por qué estoy así? ¿Qué me ocurre? ¿Qué me está pasando? ¿Hay algo que dependa de mi para cambiar esto? ¿Qué puedo hacer?. En el momento que las preguntas cambian, cambian las respuestas.

Imagina que estás sentado en la parada de bus y estás viendo ver pasar los autobuses, estos autobuses son tus pensamientos positivos o negativos. Si estás en otro país no entenderás hacía donde van y no sabrás cual elegir para que te lleve a tu destino deseado. Pero en la vida podrás volver a la parada a aprender que bus coger una y otra vez. Solo depende de ti, de tus elecciones.

viendo pasar pensamientos

En Senttia se organizan talleres y cursos de desarrollo personal. Se apoya a las personas mediante dinámicas, a que empiecen a tomar consciencia de la importancia de entrenar la mente. Te invito a que visites la sección de cursos de liderazgo en la web. Podrás tener una experiencia vivencial grupal, que te apoye en el proceso de autoconocimiento para así empezar a ver que bus elegir.